C&C Abogados es un bufete de Madrid que capta clientes por internet.
Su planteamiento es el mismo que aplicamos en cualquier despacho, y arranca de una idea sencilla: un contacto no vale nada hasta que se sienta delante del abogado.
El problema: entre el contacto y la consulta se pierde casi todo
Casi todos los despachos miden lo mismo: cuántas personas rellenaron el formulario o llamaron.
Pero entre ese momento y la primera consulta real hay un tramo enorme donde se cae la mayoría. No responden al teléfono, no encajan agenda, no era su caso, no tenían intención de contratar a nadie.
Si no mides ese tramo, no sabes nada. Puedes tener una campaña con un coste por contacto excelente que no está llenando la agenda de nadie.
El número que importa no es cuántos contactaron. Es cuántos se sentaron delante.
Cómo se enfoca
Campañas separadas por tipo de caso, cada una con su presupuesto, para que sea el despacho quien decida en qué área quiere crecer.
Las preguntas que descartan van en el formulario, no en la reunión: es la forma de proteger lo único que un despacho no puede recuperar, que son las horas de sus abogados.
Y el seguimiento llega hasta la primera consulta, no hasta el formulario. Ese es el dato que vuelve a la campaña y decide dónde se invierte el mes siguiente.
Qué te llevas de aquí
Si llevas un despacho, hazte una pregunta incómoda: de los contactos que te llegaron el mes pasado, ¿cuántos acabaron sentados en tu despacho?
Si no lo sabes, tu publicidad está optimizando hacia un número que no tiene relación con tu facturación.
