Estudio 44 es una empresa de reformas de Tres Cantos que trabaja en toda la Comunidad de Madrid. Cocinas, baños, reformas integrales, ventanas, oficinas.
Alicia lleva la parte comercial: recibe la petición, va a ver la obra, presupuesta y cierra.
Cuando empezamos, en julio de 2025, no tenían un problema de visitas ni de formularios. Tenían el contrario. El que casi nadie cuenta.
El problema: presupuestos que no eran presupuestos
En reformas, pedir precio es gratis. Es el mismo patrón que vemos en casi toda la captación del sector de reformas.
Eso llena la agenda de gente que está mirando, comparando, o calculando cuánto costaría algo que hará dentro de dos años. Y cada una de esas peticiones cuesta exactamente lo mismo que una de verdad:
- Una llamada.
- Un desplazamiento hasta la vivienda.
- Medir la obra.
- Y un presupuesto detallado que lleva horas.
El resultado es un equipo pequeño quemando sus mejores horas en obras que no se van a firmar nunca.
Trabajo muchísimo y no sé qué parte de todo esto sirve para algo.
La reacción normal ante eso es pedir más leads, por si acaso. Es justo lo contrario de lo que hacía falta.
La decisión: menos presupuestos, mejores presupuestos
Cambiamos el objetivo de la cuenta. Dejamos de gestionar Google Ads como un grifo de visitas y empezamos a gestionarlo como un canal de venta.
Dejamos de perseguir volumen de formularios y empezamos a perseguir proyectos de reforma reales. Suena obvio dicho así. Pero implica tomar decisiones que casi ninguna cuenta de Google Ads toma, porque a corto plazo empeoran los números que se suelen enseñar en un informe.
En la práctica: enfocamos la captación hacia quien ya tiene una obra concreta en la cabeza, y descartamos activamente a quien solo se está orientando.
Menos clics. Menos formularios. Y cada petición que le llegaba a Alicia con muchas más papeletas de acabar en obra firmada.
La parte que de verdad cambia el juego es la segunda: cerramos el círculo. Lo que se firmaba volvía a la campaña.
Eso es lo que llamamos conectar el marketing con lo que de verdad se vende, y convierte la publicidad en algo que se puede dirigir, porque por fin sabes hacia dónde empujar. Sin ese retorno, un anuncio solo sabe cuánta gente rellenó un formulario — y esa es una medida que en reformas no significa nada.
Lo que pasó
En el primer trimestre de 2026, Estudio 44 cerró 7 proyectos por 200.000 €.
Ticket medio: 28.500 €. El mayor de todos superó los 90.000 € — una excavación de vacío sanitario con reforma de cocina.
Y conviene decirlo claro: ese trimestre es una foto, no el total. Antes de enero ya se habían cerrado obras, y después de marzo se han seguido cerrando. Trabajamos juntos desde julio de 2025 y la cuenta no ha parado desde entonces.
Si nos centramos en ese trimestre es porque es el periodo que está medido de principio a fin, con cada obra y cada importe. Preferimos enseñar un tramo cerrado y comprobable antes que un acumulado redondo.
Pero la cifra importa menos que la forma de la cifra.
Siete proyectos no es un número grande. Es exactamente el número de obras que una empresa como Estudio 44 puede ejecutar bien en un trimestre. El objetivo nunca fue llenarles la agenda. Era llenarla de lo correcto.
Un apunte sobre las herramientas
Estudio 44 es una empresa pequeña y no trabajaba con ningún CRM.
Podríamos haberles implantado uno. No lo hicimos: montamos una hoja de cálculo que hiciera ese papel, con lo que necesitábamos para saber qué se cerraba y devolvérselo a la campaña.
Sin herramientas nuevas que aprender y sin cambiar la forma de trabajar de Alicia. Cuando una empresa ya tiene CRM, lo conectamos. Cuando no lo tiene y no lo necesita, se resuelve así.
Qué te llevas de aquí si haces reformas
Si tienes una empresa de reformas y te reconoces en lo de arriba —muchas peticiones, muchos desplazamientos, pocos contratos— el problema casi nunca es que te falte visibilidad.
Es que estás pagando por atraer a gente que todavía no va a reformar. Y midiendo tu publicidad por una cifra, la de formularios recibidos, que no tiene ninguna relación con tu facturación.
Se arregla al revés de como parece: enfocando la captación al proyecto real y midiendo lo que se firma y no lo que se rellena.


