Lavacolla ofrece aparcamiento con servicio valet en aeropuerto: dejas el coche en la terminal, ellos lo custodian, y te lo devuelven en el mismo punto a la vuelta.
Es un negocio con dos particularidades que lo complican todo.
La primera es la estacionalidad: verano, puentes y festivos disparan la demanda, y entre medias hay valles previsibles.
La segunda es que la reserva se paga por adelantado. Y eso, que parece un detalle, es justo donde estaba el problema.
El problema: pagaban por gente que nunca llegó a reservar
Cuando llegamos, Lavacolla hacía solo Google Ads, gestionado internamente, y pagaba unos 20 € por reserva.
Habían probado Meta y lo habían dejado por imposible. Su conclusión era razonable: "para un servicio como el nuestro, Meta no funciona".
Pero el problema no era Meta. Era que estaban contando mal.
La conversión se disparaba cuando alguien llegaba a la pantalla de "gracias" — y a esa pantalla llegaba todo el que pulsaba el botón de reservar, incluidos los que después no metían la tarjeta.
La publicidad estaba aprendiendo a buscar gente que pulsa botones, no gente que paga.
Con esa señal, el algoritmo hacía exactamente lo que se le pedía. Y lo que se le pedía estaba mal.
Lo que cambió
Lo primero fue dejar de contar clics y empezar a contar reservas confirmadas y pagadas. En tres o cuatro semanas tanto Meta como Google habían reaprendido qué tipo de persona reserva de verdad.
A partir de ahí, Meta dejó de ser imposible. Hoy es su principal canal de reservas, trayéndolas por unos 6 € cuando cada reserva se vende por más de 30 € — y con un cliente que además vuelve la próxima vez que viaja.
En Google hicimos la operación contraria: apagar lo que traía visitas pero no reservas, y concentrar la inversión en quien ya busca aparcamiento para una fecha concreta. El coste por reserva en Google bajó de 20 € a unos 4 €.
Y había una fuga que no se veía en ningún informe: les estaban robando la marca. Gente que buscaba "Lavacolla" por su nombre y acababa aterrizando en la competencia. Ese cliente ya venía decidido; perderlo justo ahí es lo más caro que puede pasarte.
Dónde están hoy
Más de 1.500 reservas al mes, con un coste medio de 5,60 € entre los dos canales.
Y el dato que de verdad importa en un parking: la ocupación pasó de rondar el 60% a estar en el 91%. Un parking medio vacío pierde dinero cada noche, porque el coste es prácticamente el mismo esté lleno o no.
Llevamos un año trabajando juntos y el sistema ya se está replicando en Sevilla.
Qué te llevas de aquí si vendes reservas online
Si tienes un negocio de reservas y tu publicidad "no funciona", antes de cambiar de canal comprueba qué le estás diciendo que cuente.
La mayoría de las cuentas que auditamos están contando el paso anterior al que importa: el clic en reservar en vez del pago, el formulario en vez de la venta.
Cuando corriges eso, muchas veces el canal que habías descartado resulta ser el mejor que tienes. Es literalmente lo que pasó aquí con Meta Ads.
