LEINN es un grado universitario internacional centrado en emprendimiento. Sus alumnos llegan de LATAM, Corea, Japón, Filipinas, Europa y España.
Captar estudiantes en cuatro continentes a la vez tiene una dificultad que no se ve desde fuera.
El problema: el mundo no es un mercado
Cuando una campaña de captación internacional se monta como si el mundo fuera un solo público, pasa siempre lo mismo: el sistema va a buscar donde es más barato conseguir un formulario.
Y donde es más barato no suele ser donde están los alumnos que acaban matriculándose.
Cada mercado juega con reglas distintas:
- Un candidato de LATAM pregunta por becas, visado y coste de vida.
- Uno de Asia se mueve por prestigio del título y por salidas.
- Uno europeo compara con las opciones que tiene a una hora de casa.
Y hay una barrera que no aparece en ningún panel de publicidad: no todo el mundo puede salir de su país a estudiar. Hay temas de visado, de permisos y de situación personal que descartan a un candidato por muy interesado que esté.
Si esa pregunta no se hace pronto, el equipo de admisiones se pasa el día atendiendo candidaturas que no pueden llegar a matricularse.
Lo que cambió
Separamos los mercados y rehicimos de arriba abajo la campaña que peor rendía. No fue un retoque: fue volver a montarla.
El efecto se vio rápido: el coste por contacto se estabilizó por debajo de los 20 € por alumno interesado, con más candidaturas entrando que antes.
Más de 3.000 alumnos interesados al año, por debajo de 20 € cada uno.
Después vino lo importante: empezar a preguntar de entrada si la persona puede estudiar fuera de su país, y marcar cada candidatura con su campaña y su mercado de origen. A partir de ahí se sabe qué país sale a cuenta.
Dónde están hoy
La captación funciona en paralelo en cuatro continentes, cada mercado con su mensaje y su presupuesto, y el coste por candidatura está por debajo de los 20 €. El retorno de lo invertido se ha multiplicado por tres.
Llevamos con ellos desde 2025 y la cuenta sigue activa, ajustándose a cada convocatoria.
Qué te llevas de aquí si captas alumnos
Si captas estudiantes fuera de tu país, no montes una campaña global. Monta una por mercado, aunque te parezca más trabajo, porque el coste barato de un país donde nadie se matricula te está saliendo carísimo.
Y pregunta pronto lo que de verdad descarta. Una candidatura que no puede matricularse consume exactamente el mismo tiempo de tu equipo de admisiones que una que sí.


