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Veintidós plazas, ocho mil euros y una fecha de inicio

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El resultado

Makkers School capta alumnos para dos másteres presenciales de cine en Madrid, de 7.450 € y 8.450 €, con 22 plazas por grupo y fecha de inicio cerrada.

grupos completos

Matrículas cerradas

22 plazas por grupo, con fecha de inicio fija

alto

Retorno de la inversión

Programas de 7.450 € y 8.450 € por alumno

una fracción del ticket

Coste por matrícula

Medido hasta la matrícula pagada, no hasta el formulario

ClienteMakkers School
SectorFormación audiovisual privada
DóndeMadrid, presencial
ProgramasMáster en Cine Publicitario y Máster en Cine y Series de TV
CanalesMeta Ads y Google Ads

Makkers School es una escuela de cine privada en Madrid. Imparte dos másteres presenciales de nueve meses: uno de Cine Publicitario y otro de Cine y Series de TV.

Cuestan 7.450 € y 8.450 €. Es formación premium, con todo lo que eso implica. Cada grupo tiene 22 plazas. Y hay una fecha de inicio que no se mueve.

Esas tres cifras definen todo el problema.

El problema: un ticket alto y un calendario que no espera

Cuando el programa cuesta más de siete mil euros, nadie se matricula desde un anuncio. Hay una conversación, dudas sobre salidas profesionales, a menudo una visita a las instalaciones y casi siempre una consulta en casa.

Eso significa que la campaña no vende: la campaña consigue la conversación. Lo que pase después depende de la escuela.

Y encima hay una fecha. En formación presencial con fecha de inicio, el tiempo no es neutral: las semanas previas al comienzo valen por meses enteros, y una plaza sin cubrir cuando arranca el curso ya no se cubre nunca.

No se trata de conseguir muchos interesados. Se trata de llenar veintidós plazas antes de una fecha.

Cómo se enfoca

Lo primero es separar los dos másteres. Quien quiere rodar publicidad y quien quiere dirigir series no son la misma persona, no tienen las mismas referencias ni las mismas expectativas de salida. Con el mismo anuncio para ambos, el mensaje se vuelve genérico y deja de convencer a los dos.

Lo segundo es medir contra plazas cubiertas, no contra formularios recibidos. Es una diferencia enorme cuando el número final es 22: acumular doscientos interesados que no encajan no acerca ni una plaza.

Y lo tercero, concentrar la inversión en las semanas que deciden, en lugar de repartirla plana durante todo el año.

Qué te llevas de aquí si vendes formación de ticket alto

Con un programa caro y plazas contadas, tu métrica no es el coste por formulario. Es cuánto te cuesta llenar una plaza, y cuántas te quedan por llenar antes de la fecha.

Y como el proceso pasa por una conversación, la calidad de esa conversación importa tanto como la campaña. Si tu equipo dedica el día a atender a gente que nunca podría pagar el programa, la publicidad puede estar funcionando y aun así el aula quedarse medio vacía.

Lo que hicimos

01

Aceptamos que el ticket manda

Con un programa de más de 7.000 € nadie se matricula desde un anuncio. El trabajo de la campaña es conseguir la conversación, no la venta.

02

Pusimos el foco en las plazas, no en los formularios

Son 22 por grupo. El objetivo no es acumular interesados: es llenar un número exacto antes de una fecha exacta.

03

Separamos los dos másteres

Cine publicitario y cine y series atraen a personas distintas, con expectativas profesionales distintas. Mezclarlos difumina el mensaje.

04

Ajustamos la presión al calendario de inicio

Con fecha de comienzo cerrada, las semanas no valen igual. La inversión se concentra donde está la decisión.

05

Seguimos la matrícula, no la solicitud

Lo que cuenta es quién firma y paga. Ese es el dato que vuelve a la campaña y decide dónde se invierte.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se capta alumnos para un máster de más de 7.000 €?

Con la campaña buscando la conversación, no la matrícula directa. Con ese ticket nadie se inscribe desde un anuncio: hay dudas sobre salidas profesionales, a menudo una visita y una consulta en casa. La publicidad consigue el contacto cualificado y la escuela cierra.

¿Qué métrica se usa cuando hay un número fijo de plazas?

Plazas cubiertas y plazas que faltan antes de la fecha de inicio, no formularios recibidos. Con 22 plazas por grupo, acumular doscientos interesados que no encajan no acerca ni una matrícula, y en cambio consume todo el tiempo del equipo.

¿Conviene promocionar juntos varios programas de la misma escuela?

No, si atraen a perfiles distintos. Quien quiere rodar publicidad y quien quiere dirigir series tienen referencias y expectativas diferentes. Un anuncio que intenta hablarle a los dos acaba siendo genérico y no convence a ninguno.

¿Cuándo hay que invertir en captación para un curso presencial?

Concentrando el esfuerzo en las semanas previas al inicio, que es cuando se toma la decisión. Una plaza que no se cubre cuando arranca el curso ya no se cubre, así que el calendario pesa más que en cualquier otro sector.

¿Te suena el problema?

Si tu publicidad te trae peticiones que no se cierran, te contamos en una reunión de una hora qué haríamos con tu caso. Sin coste y sin compromiso.

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