Berlin College es un centro privado de educación superior con campus en Berlín, Roma y Lisboa, y seis titulaciones impartidas íntegramente en inglés.
Es un cliente reciente: empezamos a trabajar juntos en agosto de 2026.
Y su punto de partida es de los más interesantes que nos hemos encontrado, porque es exactamente el contrario del habitual.
El problema: les sobran solicitudes
Tienen 150 plazas, y como en toda captación de alumnos el reto no es el volumen. Y reciben cientos de solicitudes solo de un país.
Rechazan a tres de cada cuatro candidatos.
Dicho de otro modo: no tienen un problema de volumen. Tienen un problema de encaje.
Esto cambia por completo qué significa hacerlo bien. En la mayoría de centros educativos, el trabajo de una agencia es traer más candidaturas. Aquí, traer más candidaturas empeora las cosas: satura al equipo de admisiones, alarga los tiempos de respuesta y no llena ni una plaza más.
Cuando rechazas a tres de cada cuatro, la publicidad de volumen trabaja en tu contra.
Cómo lo estamos enfocando
Lo primero, antes de tocar una sola campaña, fue pedirles algo que nadie les había pedido: la lista cerrada de los motivos por los que rechazan a un candidato.
Parece una obviedad, pero sin esa lista es imposible que una campaña filtre nada. No puedes buscar al candidato correcto si nadie ha definido en qué se diferencia del incorrecto.
Con eso, el trabajo consiste en llevar las preguntas que descalifican al principio del proceso, no al final. Es mejor una pregunta incómoda en el formulario que una entrevista de admisiones que no podía acabar bien.
Y en separar los mercados de origen dentro de la estructura de campañas: cada región tiene sus trámites, sus plazos de visado y sus dudas, y meterlos todos en la misma campaña garantiza que el sistema se vaya a por el más barato.
Dónde estamos
Es una cuenta joven y lo honesto es decirlo: llevamos poco tiempo y lo que hay por delante es la primera temporada completa de captación.
Lo que sí está montado es la trazabilidad completa: saber de qué campaña y de qué país viene cada candidatura, y seguirla hasta la matrícula. Sin eso, al final del curso solo tendrías un número de alumnos y ninguna idea de qué lo produjo.
Qué te llevas de aquí si diriges un centro educativo
Si rechazas a más candidatos de los que aceptas, deja de medir tu publicidad por solicitudes recibidas.
El número que importa es cuántas de esas solicitudes eran admisibles. Y para saberlo hay que hacer algo que suena administrativo y es puramente estratégico: escribir por qué rechazas a la gente.


