Tenofransa es una empresa de pocería, desatrancos y saneamiento en Madrid que invertía en publicidad sin tener claro qué le devolvía.
Es la situación más común que nos encontramos, y la más frustrante para quien la vive: ves salir el dinero cada mes y entran clientes, pero nadie puede decirte si una cosa tiene que ver con la otra.
El problema: probar cosas a ver qué pasa
Cuando no sabes qué campaña trae clientes, solo te quedan dos estrategias, y las dos son malas.
Una es probar cosas: cambiar anuncios, mover presupuestos, ir tanteando. Sin medición, cualquier resultado se puede atribuir a cualquier cambio, así que nunca aprendes nada.
La otra es no tocar nada por miedo a romper lo que funciona, sin saber siquiera si funciona.
Sin saber qué vuelve, invertir en publicidad es una apuesta que se repite todos los meses.
Lo que cambió
El cambio no fue gastar más. Fue poder decir con certeza qué campaña había traído a cada cliente.
Con eso sobre la mesa aparecen dos cosas casi siempre. La primera, que hay campañas con muy buena pinta —buen coste por formulario, buenos números en el panel— que no han traído un solo cliente. La segunda, que hay otras que parecían caras y son las que sostienen el negocio.
Apagar las primeras y reforzar las segundas es la decisión más rentable que se puede tomar en una cuenta. Y es la que casi nadie toma, porque exige mirar más allá del panel de la plataforma.
Qué te llevas de aquí si vendes servicios a empresas
Si no puedes decir de qué campaña vino tu último cliente, no tienes un problema de publicidad: tienes un problema de medición, y es mucho más barato de arreglar.
Y cuando lo arreglas, casi siempre descubres que ya tenías campañas rentables. Solo que estaban compartiendo presupuesto con otras que no lo eran.


