Atribución last-click: por qué tu agencia te miente con este modelo
Tu agencia te reporta conversiones con un modelo que siempre sale bonito. Pero cuando miras tus ventas reales, los números no cuadran. El truco se llama last-click.
Si vendes autoconsumo solar residencial y lanzas una sola campaña para todos los propietarios, estás compitiendo contigo mismo. El que quiere pagar 8.000 € al contado y el que necesita financiar a 60 meses no buscan lo mismo, no responden al mismo anuncio y no necesitan el mismo argumento en la llamada comercial. Tratarlos igual es quemar presupuesto en clics que nunca firman.
La mayoría de instaladoras solares montan una campaña de Google Ads o Meta con un mensaje genérico: «Ahorra en tu factura de la luz con energía solar». Y funciona para generar formularios. El problema es que esos formularios mezclan dos perfiles con motivaciones, objeciones y tiempos de cierre completamente diferentes.
El propietario que tiene 8.000-12.000 € ahorrados y quiere instalar 4-6 kWp en su tejado toma la decisión en función del retorno: cuántos años tarda en recuperar la inversión, cuánto ahorra al mes, qué excedentes puede compensar. Su objeción principal es «¿y si no me sale rentable?».
El propietario que quiere paneles pero no dispone del capital busca viabilidad: cuánto paga al mes, si la cuota es menor que lo que paga a la eléctrica, qué pasa si vende la casa. Su objeción principal es «no me puedo permitir el desembolso».
Meter a los dos en la misma campaña, con la misma landing y el mismo formulario, significa que tu equipo comercial recibe leads mezclados sin saber qué argumento usar en cada llamada. Y lo que es peor: la plataforma publicitaria no puede optimizar bien porque le estás pidiendo que busque un perfil que no existe — el «propietario genérico interesado en solar».
Este propietario suele tener más de 45 años, vivienda en propiedad desde hace tiempo, y ha comparado presupuestos. Busca en Google cosas como «precio instalación solar 5 kWp», «cuánto ahorro con paneles solares» o «autoconsumo solar rentabilidad». Es un lead de intención alta en Search.
Lo que necesita ver en la landing es concreto: un rango de precio por kWp instalado, un cálculo estimado de ahorro anual, el plazo de amortización típico (5-8 años según zona y consumo) y prueba social de otros propietarios que ya lo hicieron. Si le hablas de financiación como argumento principal, pierdes su atención — él ya tiene el dinero y quiere saber que lo va a recuperar.
En Google Ads, las keywords con intención de compra al contado suelen tener un CPC más alto (3-6 €), pero el lead cierra más rápido: no hay intermediario financiero, no hay proceso de aprobación de crédito, y el presupuesto firmado puede salir en la primera o segunda visita técnica.
Este propietario es más joven (30-45 años), a menudo con hipoteca reciente, y lo que busca no es «precio instalación solar» sino «paneles solares sin entrada», «financiar placas solares» o «autoconsumo solar cuota mensual». En Meta Ads responde bien a creativos que comparan su factura de la luz actual con la cuota de financiación.
La landing para este perfil necesita un mensaje completamente distinto: cuota desde X €/mes, sin entrada, aprobación rápida, y sobre todo la comparación directa — «pagas 120 € a la eléctrica, pagas 80 € de cuota y en 8 años es tuyo». Las objeciones que hay que resolver en la página son: qué pasa si no aprueban el crédito, qué ocurre si vendo la casa, y si hay penalización por cancelación anticipada.
El ciclo de cierre es más largo porque hay un paso intermedio (la aprobación financiera), pero el volumen de leads suele ser mayor y el coste de adquisición puede ser menor si estructuras bien las campañas de captación solar pensando en instalaciones firmadas, no en formularios rellenados.
La separación no es complicada, pero exige disciplina:
Cada campaña apunta a su landing, cada landing tiene su formulario con las preguntas relevantes para ese perfil. Y cada formulario alimenta un flujo comercial distinto en el CRM: el de contado va directo a visita técnica, el de financiación pasa primero por preaprobación.
Un error habitual es pedir solo nombre, teléfono y «¿cuándo quieres instalar?». Con eso, tu comercial llama a ciegas sin saber si el propietario tiene tejado propio, cuánto consume, ni si busca contado o financiación. Tres de cada cinco llamadas acaban siendo de descubrimiento.
Añade dos o tres preguntas que no espanten pero que filtren:
Con eso, el comercial sabe antes de descolgar qué argumento usar y qué documentación preparar. Y la plataforma publicitaria, si le devuelves datos sobre qué leads acaban firmando la instalación, aprende a buscar más perfiles como los que cierran, no como los que solo rellenan.
Aquí es donde la mayoría de empresas solares se pierden. El dashboard dice «142 leads este mes a 18 € por lead» y todo el mundo aplaude. Pero si cruzas esos leads con las instalaciones firmadas, descubres que 90 eran curiosos que pedían presupuesto en cinco empresas, 30 no tenían tejado apto, y solo 22 llegaron a visita técnica. De esos 22 firmaron 8.
Ocho instalaciones. A 18 € por lead sobre 142, el coste de adquisición real no es 18 € — es 320 €. Y si separas por campaña, probablemente descubras que la de contado cerró 5 a 240 € y la de financiación cerró 3 a 480 €, o al revés. Sin esa visibilidad, no puedes mover presupuesto de donde sobra a donde rinde.
Para tener ese dato necesitas que el embudo comercial esté conectado de principio a fin: desde el clic en el anuncio hasta la instalación completada y cobrada. El CRM registra de qué campaña viene cada lead, qué perfil es (contado o financiación) y en qué fase está — lead, visita técnica, presupuesto enviado, presupuesto aceptado, instalación programada, instalación completada. Eso te da el coste por kWp instalado, que es la métrica que de verdad importa en solar residencial.
Cuando corres una sola campaña genérica, la plataforma optimiza hacia el perfil que más convierte a formulario. En solar residencial, ese perfil suele ser el que busca financiación — porque tiene más urgencia percibida, menos opciones y rellena más rápido. Pero si tu empresa tiene mejores márgenes en contado (que es lo habitual, sin comisión al financiero), estás alimentando el canal menos rentable con todo el presupuesto.
Separando campañas puedes asignar, por ejemplo, el 60 % del presupuesto a contado y el 40 % a financiación, y ajustar cada mes en función de lo que diga el CRM sobre instalaciones reales. Esa flexibilidad no existe con una campaña única.
Si gestionas una empresa de instalación solar y estás invirtiendo en publicidad sin separar estos dos perfiles, probablemente estés pagando más de lo necesario por cada instalación firmada. En Acelera dedicamos una hora, sin coste ni compromiso, a revisar cómo están montadas tus campañas y qué se puede reorganizar para que cada euro vaya al perfil que realmente firma. Si te interesa, solo tienes que pedirla.
Precisamente cuando el volumen es bajo, cada lead cuenta más. Con 10-15 instalaciones al mes necesitas que el mayor porcentaje posible de leads que entran acaben firmando. Separar campañas te permite ajustar el mensaje a cada perfil y que tu equipo comercial sepa qué argumento usar antes de llamar. No necesitas un presupuesto enorme — necesitas que el que tienes no se diluya en leads que no encajan.
Los dos, pero para cosas distintas. Google Ads captura demanda existente: gente que ya está buscando presupuesto. Funciona especialmente bien para el perfil de contado. Meta Ads genera demanda: impacta a propietarios que no estaban buscando activamente pero que encajan con el perfil. Funciona mejor para financiación, donde el gancho de cuota mensual frente a factura eléctrica es muy visual. Lo ideal es correr ambas y medir cuál da mejor coste por instalación firmada, no por lead.
Pregúntaselo en el formulario. Una pregunta tipo «¿Cómo prefieres gestionar el pago?» con tres opciones (contado, financiación, aún no lo sé) no espanta a nadie y te ahorra la mitad de las llamadas de descubrimiento. Si además tu CRM recoge de qué campaña viene el lead, ya tienes doble confirmación antes de descolgar.
Depende de si mides el formulario o la instalación firmada. Un formulario puede costar entre 15 y 40 € según zona y competencia. Pero la métrica que importa es el coste por instalación firmada, que suele estar entre 200 y 500 €. Si tu ticket medio por instalación de 5 kWp está en 6.000-10.000 €, un coste de adquisición de 300-400 € es perfectamente viable. La trampa es quedarse mirando el coste por formulario y no bajar hasta el cierre.
Facilita la entrada pero complica el proceso. Más gente dice «sí, quiero presupuesto» porque el desembolso inicial desaparece. Pero el cierre tiene un paso extra — la aprobación del crédito — que puede rechazar al cliente o alargar el ciclo dos o tres semanas. El resultado neto suele ser más leads, menor tasa de cierre y volumen similar de instalaciones. Lo importante es que tu CRM registre en qué punto se cae cada uno para calcular si el coste total de adquisición compensa frente al contado.
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