Holded Kit Digital: qué se puede pagar con la ayuda y qué no
El bono no se cobra en la cuenta ni paga cualquier cosa que lleve el nombre de Holded. Esto es lo que puede cubrir, quién lo tramita y qué se queda siempre fuera.
Si llevas obras, ya sabes cómo acaba el mes: facturas de proveedor en el correo, horas apuntadas en una libreta y el margen de cada obra calculado de memoria cuando ya está cerrada. Holded proyectos sirve justo para lo contrario: que cada compra, cada hora y cada factura caigan en su obra mientras la obra sigue viva. En esta guía te cuento qué tiene sentido montar, dónde se suele fallar y qué revisar antes de una implantación de Holded pensada para empresas de obras.
Una empresa de reformas o de construcción no tiene un problema de facturación. Tiene un problema de imputación. Facturar sabe todo el mundo. Lo difícil es saber, a mitad de obra, cuánto llevas gastado en esa obra concreta frente a lo que presupuestaste.
En Holded, la obra se convierte en un proyecto. Según la documentación de Holded, a un proyecto se le pueden asociar presupuestos, facturas de venta, gastos y horas del equipo, de forma que el proyecto reúne lo que entra y lo que sale. Su API v2 tiene un endpoint de projects, así que los proyectos no son una etiqueta decorativa: son una entidad propia del sistema, igual que los contactos o las facturas.
Lo que ganas, si se monta bien, es simple:
Lo que no ganas: Holded no va a decidir por ti cómo repartir un gasto general entre tres obras. Eso es un criterio de negocio, y hay que tomarlo antes de tocar ninguna pantalla.
En una obra hay tres tipos de coste: materiales y subcontratas (facturas de compra), mano de obra propia (horas) y gastos indirectos (furgoneta, gasoil, herramienta, oficina). Los dos primeros son fáciles de asignar. El tercero es donde se pierde el margen sin que nadie lo vea.
Los errores que más vemos al empezar con Holded proyectos:
Para lo último está la contabilidad analítica, que en Holded va en el plan Estándar en adelante. Permite clasificar ingresos y gastos por centros de coste además de por cuenta contable, que es lo que necesitas para que la obra tenga su cuenta de resultados.
El orden importa más que la herramienta. Esto es lo que revisaría yo antes de crear el primer proyecto:
Un detalle práctico: si trabajas con certificaciones parciales, decide si facturas por hito o por porcentaje de avance antes de empezar. Cambiarlo a mitad de obra descuadra la comparación entre lo facturado y lo gastado.
Hay dos márgenes, y conviene no confundirlos. El margen previsto es el que salía en el presupuesto. El margen real es facturado menos coste imputado, incluidos los indirectos. La diferencia entre los dos es la información que te interesa.
Si una obra va al 60 % de avance y ya ha consumido el 80 % del coste presupuestado, tienes un problema que todavía puedes hablar con el cliente: un extra no presupuestado, un cambio de material, una partida mal calculada. Si te enteras al cerrar, ya solo puedes apuntarlo como lección.
Con varias obras cerradas y bien imputadas aparece la segunda utilidad, la más valiosa: saber qué tipo de obra te deja dinero. Muchas empresas de reformas descubren que las obras pequeñas, que parecían su negocio fácil, son las que peor margen dejan cuando se cuentan desplazamientos y horas muertas.
Depende de cuántas personas imputan y de cuánto detalle contable quieres. Con precios a 28 de septiembre de 2026 (sin IVA, según la página de precios de Holded): Plus 15 €/mes, Básico 29 €, Estándar 59 €, Avanzado 99 € y Premium 199 €, con 10 € por usuario extra. Los precios cambian, así que compruébalos allí antes de decidir.
Para obras, lo relevante de los límites:
Lo que incluye cada plan en la parte concreta de proyectos lo indica la documentación de Holded; no lo damos por hecho sin verlo en tu caso. Si quieres el detalle plan a plan, lo tienes en nuestra guía de precios y límites de Holded.
Y lo honesto: si haces dos o tres obras al año, un Excel bien llevado probablemente te basta. Holded proyectos compensa cuando tienes varias obras abiertas a la vez y ya no puedes controlarlas de cabeza.
Aquí es donde la mayoría se queda a medias. El presupuesto nace en el CRM, la obra vive en Holded y el lead llegó por una campaña de Meta o Google. Si esas tres piezas no se hablan, cada una cuenta una historia distinta.
Conectadas, el circuito es este: el comercial marca el presupuesto como aceptado en el CRM y en Holded aparece la obra con su cliente y su importe, sin que nadie lo vuelva a teclear. La API v2 de Holded expone projects, estimates, purchases y contacts, tiene webhooks para enterarse de cambios y trabaja con tokens de permisos por área, así que la integración puede leer solo lo que necesita. Las opciones están explicadas en nuestra página de integraciones de Holded.
El paso que casi nadie da es devolver el margen a la publicidad. Si sabes qué obras dejaron dinero y de qué campaña vino cada cliente, puedes dejar de optimizar a formularios y empezar a optimizar a obras rentables. Una campaña que trae muchos baños pequeños con margen escaso no es una buena campaña aunque el coste por lead sea bajo. Es lo que hacemos en marketing para empresas de reformas: cruzar la venta real con el anuncio que la trajo.
Somos Solution Partner oficial de Holded y lo que hacemos no es vender licencias sueltas: implantamos Holded y lo conectamos con el CRM, el banco y la publicidad para que ventas, obra y facturación usen los mismos datos.
Si llevas varias obras a la vez y no sabes cuál te deja margen hasta que la cierras, lo vemos en un diagnóstico de una hora, sin coste y sin compromiso. Revisamos cómo presupuestas, cómo imputas hoy y qué tendría que estar conectado, y sales con un orden claro de qué montar primero, lo hagas con nosotros o no.
Sí, Holded tiene proyectos, y su API v2 incluye un endpoint propio de projects. Según la documentación de Holded, a cada proyecto se le pueden asociar presupuestos, facturas, gastos y horas, que es lo que necesitas para llevar una obra. Para que sirva de verdad, crea un proyecto por obra y no por cliente: si el mismo cliente te encarga dos trabajos, son dos márgenes distintos. Y ciérralo cuando la obra termine para que no reciba gastos que no le tocan.
Se asigna al proyecto de la obra en el momento de registrar la compra, no a final de trimestre. La clave es el circuito: que todas las facturas de proveedor lleguen a un único sitio y que la persona que las registra sepa a qué obra va cada una. La documentación de la API de Holded también recoge crear compras, aprobarlas y adjuntarles el archivo, lo que permite automatizar parte de ese circuito. Lo que más se olvida son los tickets pequeños de material, que sumados cambian el margen.
Sí, siempre que imputes a la obra todos sus costes, incluidas las horas y una parte de los gastos indirectos. Si solo imputas las compras grandes, el margen que verás será optimista. Lo útil es comparar dos cifras: el margen previsto en el presupuesto y el real (facturado menos coste imputado). Mirarlo una vez a la semana con la obra abierta te permite reaccionar ante una desviación antes de cerrarla.
La contabilidad analítica está en el plan Estándar y en los superiores. Con precios a 28 de septiembre de 2026, sin IVA, Estándar cuesta 59 € al mes e incluye 4 usuarios, bancos ilimitados, 3.000 facturas al año y asientos automáticos. Si necesitas más usuarios imputando horas o campos personalizados en cada obra, está el Avanzado (99 €, 7 usuarios). Comprueba los precios vigentes en holded.com/es/precios, porque cambian.
La conexión es posible a través de la API v2 de Holded, que expone proyectos, presupuestos, contactos y compras, y tiene webhooks para detectar cambios. El flujo típico: el presupuesto se acepta en el CRM y la obra se da de alta en Holded con su cliente e importe. Qué operaciones de escritura sobre proyectos admite exactamente la API hay que comprobarlo en su referencia oficial antes de diseñar el flujo. Se monta con un token limitado a las áreas necesarias.
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El bono no se cobra en la cuenta ni paga cualquier cosa que lleve el nombre de Holded. Esto es lo que puede cubrir, quién lo tramita y qué se queda siempre fuera.
Tienes Holded para facturar y Zoho para vender. Si no se hablan, duplicas trabajo y decides con datos a medias. Qué sincronizar y en qué sentido.
Holded está pensado para que lo pongas en marcha tú. La pregunta no es si puedes, sino qué decisiones del primer mes cuestan caro de deshacer.